Porqué las evaluaciones a los empleados no funcionan. ES

Recibir feedback hoy en día es una experiencia extraña. Ahí tienes a tu jefe, señalando tus errores, hablándote como si hubiera algo que arreglar en ti.

No somos seres incompletos. Si eso fuera cierto, veríamos estupidez en nuestros bebés. En cambio, vemos genios. Nacemos listos para crecer, no para que nos arreglen.

Mira cómo aprenden a hablar los niños. No les decimos: "¡¡Estás hablando mal.Tienes que trabajar más duro!!!”.
En lugar de eso, hablamos con ellos, dejamos que observen nuestros labios con una sonrisa, cantando, jugando con los sonidos, y cuando dicen la palabra correctamente hacemos una fiesta.

Si eres un líder, olvídate de señalar lo que está mal. ¡¡Refuerza lo que está bien!! Aprendemos con pequeñas victorias. Hazlo todas las semanas, no una vez al año, y la persona crecerá en tu empresa.